La bodega acudió a la muestra con un stand de 130 metros cuadrados. La instalación en blanco y negro mostraba algunas fotografías del archivo de la bodega de comienzos del siglo XX. En el stand se ofrecieron los vinos tradicionales de la bodega y se realizaron durante dos días catas de vinos blancos históricos, degustando desde los actuales hasta los ya remotos de 1964. El espacio de Viña Tondonia fue un lugar de reunión para los amantes de los vinos de Rioja clásicos, recibiendo visitas de expertos de todo el mundo. El stand como obra arquitectónica ha recibido muchas felicitaciones tanto de expertos de diseño como de los periodistas y clientes que pasaron por él. La experiencia ha sido muy interesante, estableciéndose múltiples contactos con empresas de todo el mundo.